El embarazo es uno de los momentos más hermosos en la vida de una mujer, y en el cual la misma se ve envuelta en una
 ola de cambios hormonales, psicológicos, fisiológicos, pero sobre todo físicos. 

De estas alteraciones que sufre el cuerpo de la mujer, algunas pueden dejar secuelas que, luego de este proceso,
pueden afectar su autoestima y la confianza en sí misma...

De estas transformaciones, las más comunes y notorias son:

  1. Acumulación extraordinaria de tejido adiposo (grasa): ya que no todas las mujeres suelen tener una reserva considerable de este tejido, el organismo tiende a aumentar sus depósitos de grasa y así asegurar una fuente de energía para un metabolismo que se encuentra trabajando más allá de lo normal. 
  2. Aumento en el volumen mamario: los senos se hipertrofian durante el embarazo como anticipación a la lactancia. La glándula mamaria se prepara para la producción del calostro y de la leche materna, que se convertirán en el alimento primordial del recién nacido.
  3. Aumento de la circunferencia areolar: como consecuencia al aumento mamario, las areolas también son sometidas a un estiramiento que aumenta su diámetro circunferencial. Estas medidas, en muchos casos, no regresan al tamaño original y dejan como resultado una hipertrofia areolar.
  4. Caída de los senos: esta condición es más una consecuencia del aumento mamario y el peso de los senos, siendo más frecuente después que la madre para de lactar al bebé definitivamente. 
  5. Diástasis o separación de la musculatura abdominal: el aumento exponencial del útero y proporcional al crecimiento del feto causa una presión constante contra la pared anterior del abdomen, la cual en muchos casos causa una separación medial de los músculos rectos abdominales. Luego del embarazo, esta condición permite que los órganos intra-abdominales protruyan con más facilidad y afecten la apariencia estética de la barriga.
  6. Piel abdominal distendida: por la misma razón del aumento uterino, la piel (por su capacidad elástica) cede. Esta piel, luego del parto, en muchos casos sobra y su exceso es notable en el abdomen.  
  7. Estrías de la región abdominal: las estrías también pueden ocurrir como consecuencia de la expansión uterina intra-abdominal, al forzar la piel a estirarse más allá de lo habitual y son permanentes luego del parto.

Estas secuelas no se dan siempre en todas las pacientes y algunas de estas condiciones vuelven a su estado original de forma natural o con la ayuda de un rígido régimen alimenticio y ejercitación física. Aún así, es muy frecuente que esto no ocurra y que estas áreas no recuperen su estado anterior.

Afortunadamente, la cirugía plástica trata todos estos trastornos físicos, devolviéndole a la mujer su armonía corporal y recuperando su confianza femenina. A través de procedimientos quirúrgicos como la abdominoplastía, la liposucción y la mastopexia (o mamoplastía reductora en caso de un aumento exagerado de los senos), conseguimos esculpir estas regiones afectadas.

Infórmate bien sobre cómo son realizados estos procedimientos en nuestro sitio web, y dale un vistazo a nuestra galería de casos para que veas los cambios conseguidos por nuestras pacientes.